MONTEVIDEO.- La central sindical uruguaya PIT-CNT reclamó el miércoles a la administración de José Mujica "profundizar los cambios" iniciados en el gobierno anterior de la izquierda, en el primer paro general de actividades desde que el ex guerrillero asumió el poder en marzo. "No vivimos en el país de las maravillas, no queremos discursos de maravilla, queremos que mejore la calidad de vida de la gente", dijo el sindicalista Richard Read. "No importa el gobierno que esté, porque seremos independientes de cualquier gobierno, porque lo que nos ata a nosotros son los intereses de clase, y bien fuerte, de clase obrera", añadió.

Para el dirigente Marcelo Abdala, integrante del Secretariado Ejecutivo de la central, durante esta administración -la segunda de izquierda en la historia del país- se deben "profundizar los cambios" iniciados en el gobierno anterior y generar condiciones para que mejore la distribución de la riqueza. "Más que un paro quisimos hacer una gran demostración y esto confirma que va a haber un gran protagonismo de los trabajadores para concretar cambios profundos", señaló Abdala a ANSA.

La central sindical realizó un acto bajo la consigna "¡Más democracia!" y "¡Más negociación colectiva!". La paralización -que se extendió hasta las 13- abarcó a casi todas las ramas de la actividad nacional, incluidos los bancos, la salud, la educación pública y privada y la administración. El transporte adhirió, pero funcionó normalmente. Los trabajadores exigen aumento de salarios, una profundización del sistema de salud y la eliminación de las administradoras de fondos de ahorro previsional (AFAP, privadas), mejoras en la vivienda y la educación, entre otros reclamos, de cara al presupuesto quinquenal que prepara el gobierno.

En los primeros meses de gobierno, Mujica debió enfrentar varios conflictos. El más reciente tuvo lugar en la cooperativa productora de lácteos Conaprole, la mayor empresa del país, actualmente en una tregua pero que afecta desde hace más de 20 días la distribución de leche en todo el país.

En promedio, se desatan cuatro conflictos laborales a la semana, de los cuales uno implica una ocupación. (AFP-NA)